Domingo, 05 Sep 2010
 
 
El Estado como regulador de fallas del mercado PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Fernando Casanova   
Martes 10 de Marzo de 2009 20:00

1.- Hay muchos que llegan incluso a negar la existencia de fallos de mercado, o los ven como cuestiones poco significativas, temporales o irrelevantes.

2.- La presente crisis financiera tiene mas de mala gestión estatal, que de falla del Mercado. El gran fracaso lo ha cometido el Estado, que al resultar incapaz de ejercer su función de supervisor y regulador de la actividad financiera, ya sea por incapacidad o por corrupción, ha dejado que se desplome gran parte del sistema.


Los tiempos que corren están poniendo a prueba nuestros grandes paradigmas, nuestras visiones intelectuales sobre política, economía, sociología y demás ìas. La crisis financiera que muchos negaban, y que muchos sufriremos, nos ha puesto a repensar sobre el papel del Estado en los Mercados, y en sus agencias de regulación. Es evidente que los mercados de economías libres tienen fallos, pero esos fallos ¿son tan graves que requieren la transformación de toda la filosofía política sobre administración del Estado?.
Hay muchos que llegan incluso a negar la existencia de fallos de mercado, o los ven como cuestiones poco significativas, temporales o irrelevantes. Por ejemplo el problema de las externalidades es desechado a veces etiquetándolo como "efectos colaterales" de momentos económicos inevitables.

La presente crisis financiera tiene mas de mala gestión estatal, que de falla del Mercado. El gran fracaso lo ha cometido el Estado, que al resultar incapaz de ejercer su función de supervisor y regulador de la actividad financiera, ya sea por incapacidad o por corrupción, ha dejado que se desplome gran parte del sistema, para luego salir como un chapulín colorado a salvar el interés publico con medidas proteccionistas y, claramente, intervencionistas.

Los economistas partidarios de la teoría de la elección pública argumentan que la existencia de fallos de mercado no justifica la intervención estatal para resolverlas, y creen que en ciertas situaciones los costes de la intervención estatal correctora pueden ser más altos que los ocasionados por un fallo de mercado. ¿Resultaran los costes de la intervención generalizada de los gobiernos de los Estados mas prejudicial a largo plazo?. En mi caso particular, creo que si. Las medidas tomadas, aunque saludables, no han sido tomadas en la dirección correcta, pues las han enfocado como falla del Mercado y no como falla en la supervisión y regulación por parte del Estado.En los últimos 50 años la humanidad se ha visto en la necesidad de reorganizar todo su aparato Administrativo, así como el productivo, desde puntos de vistas de Estados de Derechos con economías de Mercados libres. Bajo el supuesto de que los cambio en la racionalidad, el sistema de regulación de los comportamientos de los diferentes actores políticos, económicos y sociales, implicarían también cambios profundos en el sistema democrático de gobernabilidad, y por ende en el crecimiento y desarrollo social. Eso han sido logros importantes para la humanidad, o por lo menos para nuestro Occidente. La regulación es pues, un sano ejercicio del Estado, que junto a la supervisión asegura cierto bienestar y reglas de juego equitativas. Más que como tendencia mundial, la regulación por parte del Estado de las actividades económicas, y en especial las financieras, la regulación y la supervisión es una necesidad para contener los naturales deseos de algunos grupos de monopolizar las riquezas y de crear sus propias reglas de juego. La teoría sobre la regulación de las fallas del mercado nos dice que la regulación consiste en exigencias que el gobierno impone, a través de Leyes del Estado, a firmas privadas o públicas y a individuos para alcanzar los objetivos de calidad y seguridad mínimos en determinadas áreas, para el bienestar común. Se incluyen entre estas exigencias mejor y más baratos servicios y bienes (mercancías), así como protección de existir y competir, entre otros; ya que el dejar todo a la dinámica y ajustes propios del Mercado podría llegarse a situaciones de descontroles, abusos, monopolios y hasta de carestías. La falta de información, la concentración de la actividad en algún grupo, la falta de seguridades de pago y la liquidación unilateral de los reclamos son las –fallas- más comunes. La creación de Autoridades Reguladoras es el sello distintivo de la transformación del Estado como proveedor de servicios, en un Estado regulador y, en términos más generales, como muestra de la configuración de un nuevo orden de capitalismo regulador. En la Republica Dominicana ha sido el sistema bancario, por la calidad e independencia de sus organismos, el sistema que ha actuado como pionero de esta tendencia reguladora del Estado, seguido por otros sectores que tienen actualmente su ejemplo más claro en el campo de las telecomunicaciones. Pero es la supervisión la que ha fallado en los casos internacionales y locales. Los casos de Baninter, Bancredito, Mercantil tienen tanto parecido a los de Lehman Brothers, Citibank, AIG, que nos asombra el que las deficiencias en la supervisión que se demostró aquí, sea la misma que ha surgido internacionalmente, pero esos supervisores, agentes del Estado, son quienes menos son nombrados en la búsqueda de culpables. Se ha querido satanizar el sistema de la libre empresa, del libre mercado, del capitalismo. Y peor aun, muchos comunistas se han envalentonados a sacar a relucir sus oxidadas e ineficientes teorías sobre economía y administración.

 

Última actualización el Domingo 11 de Abril de 2010 20:54